Historia del Marés
El Marés es una piedra blanda y porosa, de tacto rugoso y caliente, y de color claro. Suele ser blanco amarillento, aunque a veces toma un tono marrón rojizo o anaranjado, dependiendo de los materiales del terreno.
Las piezas de Marés se suelen ajustar sus dimensiones con sierras de disco o de lamas. Además se talla fácilmente cuando está húmedo.
Podemos distinguir, las canteras a cielo abierto y las subterráneas.
Al comenzar la explotación de una cantera a cielo abierto, para extraer los bloques de Marés
se produce una retícula de cortes ortogonales con la sierra de disco. Como resultado de éste sistema de explotación, la
cantera, sucesivamente, va ganando profundidad, recortándose entre vertiginosas
y rectas paredes perimetrales.
La explotación del Marés ha evolucionado desde el trabajo manual hasta la extracción actual,
prácticamente automatizada, desplazando la técnica e intuición desarrolladas por los canteros y
sustituyéndolas por la monotonía de la máquina.
El espacio que produce la explotación es: recto, escuadrado. Liso y vertical, dibujado en todos sus paramentos con el
código extraño de la excavación: negras cicatrices producto de las máquinas, que evidencian indiscutiblemente el origen de estos impresionantes vacíos.